Se relata la historia de una mujer que tuvo cuatro hijos fallecidos y otros cuatro que le fueron retirados por el Estado. Dos de sus hijas murieron en Mar del Plata en circunstancias sospechosas, y la mujer junto a su pareja, Héctor Picard, estuvieron prófugos y luego presos por dos años mientras se sustanciaba el proceso.
A pesar de las sospechas y las pericias, la mujer fue absuelta en el caso de las muertes de sus hijas. Se menciona la dificultad de las pericias médicas para determinar causas de muerte en casos de bebés y la posibilidad de que se trate del síndrome de Munchausen por poder.