La desesperación de una madre con tres hijos se refleja en su heladera y freezer vacíos. A pesar de trabajar 12 horas diarias, no logra cubrir las necesidades básicas de su familia. La falta de alimentos esenciales como carne, leche y frutas es alarmante.
El alto costo de la leche (2500 pesos) y la imposibilidad de comprar otros productos básicos evidencian la crudeza de la crisis económica. La madre, además, carece de heladera, un bien que le fue robado, sumándose a su precaria situación.