Se profundiza la investigación sobre la muerte de la beba Isabela en Villa Gesell, bajo sospecha de su madre, Lucía Sosa, quien ya había perdido a otras dos hijas en circunstancias similares.
La autopsia determinó muerte por asfixia obstructiva. En 2016, Sosa y su pareja de entonces, Héctor Javier Picard, fueron juzgados por la muerte de otra hija, pero absueltos debido a pericias defectuosas.
Anteriormente, en 2013, otra hija de Sosa de seis meses falleció por complicaciones respiratorias sin generar sospechas. La pareja tuvo un bebé, Johnny, que fue retirado por la guarda a raíz de los antecedentes de Sosa.
Actualmente, Sosa está imputada pero no detenida, y la complejidad del caso requiere un desarrollo detallado de los hechos y antecedentes.