Se analiza la concentración de conversaciones en Twitter durante el Mundial, revelando que Argentina generó 23.5 millones de menciones en una semana, superando a España, Inglaterra y Francia. Sin embargo, el 80% de los comentarios sobre Argentina eran hostiles, en contraste con la positividad hacia los otros países.
Esta animosidad se atribuye a campañas de odio que se repiten y se intensifican en momentos de alta visibilidad, como el Mundial. Las acusaciones evolucionaron de lo deportivo (faltas, ayudas del VAR) a cuestiones geopolíticas, históricas e incluso de odio racial, demostrando la complejidad y el alcance de estas campañas.