La introducción de la dirección asistida en el Turismo Carretera, que pesa 18 kilos, plantea interrogantes sobre su adopción por parte de los pilotos, especialmente cuando otros elementos reglamentarios buscan reducir peso.
La decisión de utilizar este sistema es optativa y su impacto en el rendimiento es un factor clave. Pilotos y equipos evalúan si el beneficio de una maniobra más sencilla compensa el peso adicional, considerando que la adaptación a la nueva sensibilidad y la posible alteración en la maniobra son aspectos a tener en cuenta para la estrategia de carrera.