Se analizó la problemática del financiamiento del cine argentino y la falta de incentivos para la producción nacional.
Se criticó el modelo del INCAA, que depende de un porcentaje de lo recaudado por abonos de cable, entradas de cine y alquiler de videos, argumentando que no existe una correlación directa con el apoyo a la producción. Se señaló que la falta de mecanismos de incentivo para privados y la dependencia de la pre-venta a plataformas limitan las posibilidades de realizar películas en el país.