Se critica la falta de reglas claras para la inversión en Argentina, tanto durante el gobierno de Macri como el de Alberto Fernández.
Se argumenta que la deuda acumulada y la falta de seguridad jurídica desincentivan la inversión extranjera y nacional.
Se menciona la diferencia entre ganar un sueldo digno en Europa y un salario bajo en Argentina, resaltando la problemática de la "plata negra" y la necesidad de un marco legal estable para el desarrollo económico.