Se critica la declaración del vocero Ravier sobre el posible aumento del dólar a 1800, considerándola una invitación a la compra y un error grave, especialmente por provenir del vocero presidencial en temas económicos.
Se señala que este tipo de declaraciones generan incertidumbre y que, aunque el gobierno intenta desactivar la alarma, la comunicación del vocero fue inapropiada y potencialmente perjudicial para la estabilidad económica del país.