Las declaraciones del vocero presidencial, Javier, sobre un posible dólar a 1800 pesos han sido calificadas como un error garrafal y han generado un fuerte enojo en el gobierno, al punto de que se rumorea sobre su posible remoción. Se sospecha de una interna económica, donde algunos funcionarios podrían estar a favor de un tipo de cambio más alto.
El mercado reaccionó negativamente a estas declaraciones, evidenciando la fragilidad de la confianza en el plan económico. La cifra de 1800 pesos resulta llamativa y genera incertidumbre sobre la dirección futura de la economía argentina.