Se critica duramente las declaraciones del vocero presidencial Javier Rabier sobre una posible suba del dólar a 1800 pesos, considerándolas un "error no forzado" que podría generar una corrida cambiaria.
Se cuestiona el rol de Rabier como vocero presidencial, argumentando que sus declaraciones no reflejan la postura del gobierno y generan incertidumbre económica, especialmente cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, intenta fomentar el ahorro en dólares.
Se compara esta situación con errores de comunicación de gobiernos anteriores y se enfatiza la importancia de la prudencia en las declaraciones públicas, especialmente en temas económicos sensibles.