Tras el robo, la víctima salió a caminar con aspecto de abuela, con lentes y visiblemente afectada.
Los chicos del colegio la observaban mientras le restituían el servicio, y ella no se había enterado de que le habían robado hasta ese momento.
Tras el robo, la víctima salió a caminar con aspecto de abuela, con lentes y visiblemente afectada.
Los chicos del colegio la observaban mientras le restituían el servicio, y ella no se había enterado de que le habían robado hasta ese momento.