El asesinato del ingeniero argentino Facundo Rico en Madrid presenta interrogantes sobre la relación entre las tres personas involucradas y la dinámica que llevó al crimen.
Se especula sobre la posibilidad de que la víctima abriera la puerta a su agresor, Alberto Juan, con familiaridad, sugiriendo un vínculo preexistente. Los vecinos mencionan que en el departamento de Facundo solían realizarse fiestas, con constante entrada y salida de personas, lo que podría indicar un conocimiento más profundo entre la mujer y Facundo, o incluso entre los tres.
Se baraja la hipótesis de que los involucrados se conocieran del ámbito profesional, como ingenieros, o que compartieran otras actividades, como un gimnasio. Estas especulaciones buscan explicar la aparente normalidad con la que el agresor ingresó al domicilio y la posterior ejecución del crimen.