El hostigamiento en el cobro de deudas se ha vuelto una práctica inaceptable e ilegal, según explica la abogada Tamara Besares. Las prácticas incluyen llamadas insistentes a cualquier hora, incluso al lugar de trabajo, y el contacto con familiares para presionar al deudor.
Se detallan situaciones como el contacto a ex parejas o hijos para ejercer presión. La abogada enfatiza que existen límites legales y jurisprudencia que protegen a las personas de este tipo de acoso. Recibir más de 30 mensajes por día o llamadas al trabajo constituye hostigamiento y puede ser frenado legalmente.