Se analizó la actividad económica argentina, destacando la dualidad en los datos de mayo. Si bien el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) sorprendió a la baja, datos de sectores como la industria y la construcción habían mostrado mejoras mensuales.
Se observó un comportamiento "serrucho" en la economía, con crecimiento desparejo. Sin embargo, el consumo masivo, especialmente en mayoristas y supermercados, mostró buenos datos en el período marzo-mayo. Esto se vincula con la composición de los salarios y la posible mejora en el poder adquisitivo.
Se proyecta una mejoría en los rubros más rezagados, como comercio e industria, debido a las tasas de interés bajas y la posible recuperación salarial. La principal incógnita es el ritmo de esta mejora y si la gente percibirá un cambio positivo, dado que la economía argentina no ha mostrado crecimiento sostenido desde 2011.