La economía argentina muestra signos de estancamiento y caída, contrariamente a las proyecciones oficiales de crecimiento y mejora.
Datos del INDEC revelan una segunda caída mensual consecutiva en la actividad económica, con malos resultados en industria y comercio, y una pérdida de empleo que no se compensa con el crecimiento en otros sectores.
A pesar de las afirmaciones del gobierno sobre "brotes verdes" y un futuro prometedor, la realidad en la calle y los indicadores económicos sugieren una situación compleja y un deterioro en el poder adquisitivo de los salarios.