Se advirtió sobre el impacto del posible aumento del dólar a $1800 en la economía argentina, lo que se traduciría en un alza de precios en alimentos y servicios.
Se destacó que la estructura económica del país depende en gran medida de productos importados, lo que hace que cualquier fluctuation en el tipo de cambio afecte directamente los costos.
Se criticó la comunicación del gobierno, señalando que figuras como Rabier opinan como panelistas en lugar de comunicar las políticas oficiales.