Se diferencia entre las deudas contraídas con entidades bancarias y las de prestamistas informales, advirtiendo sobre los peligros de estos últimos.
Se aclara que bienes de uso cotidiano como heladeras o microondas son inembargables, incluso si se tiene una deuda con un banco o estudio jurídico.
Se alerta sobre los prestamistas informales que recurren a delincuentes para cobrar, lo que puede derivar en casos de violencia y amenazas.