La crisis en Cuba se profundiza, con la isla sin recibir petróleo desde marzo y sufriendo cortes generalizados de energía. El gobierno de Miguel Díaz-Canel enfrenta un panorama sombrío, mientras Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, mantiene las sanciones y el bloqueo económico.
A pesar de la ayuda humanitaria enviada desde EE.UU., que busca paliar los efectos del bloqueo, la falta de insumos clave como el petróleo afecta servicios esenciales y la economía en general. La situación ha generado descontento social y protestas, que han sido reprimidas.
El análisis de la situación incluye la infraestructura envejecida de las centrales termoeléctricas, la dependencia del petróleo y las sanciones estadounidenses que afectan sectores como el turismo. La presión de la comunidad cubana en Estados Unidos y la postura de figuras políticas como Marco Rubio también juegan un papel crucial en la dinámica diplomática.