Se acerca el primer mes del doble terremoto que devastó la zona costera de La Guaira en Venezuela, dejando miles de muertos y una enorme destrucción.
La cifra oficial de fallecidos asciende a 5.398, pero se considera preliminar dada la magnitud de la catástrofe y las tareas de rescate aún en curso. Familiares de las víctimas reclaman desesperadamente por instrumental para remover escombros y recuperar los cuerpos de sus seres queridos.
Existen denuncias sobre la opacidad y falta de organización del gobierno venezolano en la gestión de la emergencia y la entrega de restos. A pesar de la ayuda internacional recibida, se critica la pérdida de horas cruciales en las tareas de rescate, dejando a los damnificados en una situación de desamparo.