Se reitera la preocupación por el "saqueo de Malvinas" y la explotación de petróleo en aguas argentinas, destacando que el gobierno de Javier Milei no protesta y parece favorecer la entrega de estos recursos a cambio de mantener buenas relaciones políticas y comerciales.
Se critica la falta de difusión de esta problemática en Argentina, prefiriendo las "operaciones de prensa" para desviar la atención. Se advierte que la posible conversión de las Malvinas en un "mini Dubai" o un enclave se debe a la política de entrega del actual gobierno.