El salario mínimo real en Argentina ha caído drásticamente, perdiendo un 40% de su poder de compra desde 2023, lo que dificulta enormemente la vida de los trabajadores.
Datos de Cifra y ámbito.com revelan que comprar productos básicos como pan requiere ahora el doble de horas de trabajo que hace unos años, y los servicios y alquileres también han aumentado considerablemente.
La situación se agrava para quienes no tienen empleo, mientras que aquellos que lo conservan a menudo deben realizar múltiples trabajos para apenas cubrir sus necesidades básicas, evidenciando la profunda crisis económica que atraviesa el país.