Se baraja la teoría de que el robo de los pasaportes de las hijas de Icardi y Nara podría haber sido una "trampa" orquestada para forzar la renovación de los documentos y, de esta manera, facilitar la salida de las niñas de Italia.
Esta hipótesis sugiere que, al reportar el robo, se podría argumentar la necesidad de una renovación urgente, implicando a la otra parte en la situación. Se compara con casos donde se exageran los objetos robados para obtener un mayor beneficio del seguro.