Se plantea la posibilidad de que los pasaportes de las hijas de Icardi y Nara estuvieran vencidos, o que el robo de los mismos fuera una estrategia para facilitar su renovación.
La hipótesis sugiere que Mauro Icardi, conocedor de las fechas de vencimiento, podría haber orquestado la situación como parte de un plan más amplio, similar a una "jugada de ajedrez". Sin embargo, también se considera que Wanda Nara podría haber estado al tanto del vencimiento de los pasaportes.