Se abordó el presunto robo en la mansión de Wanda Nara en Milán, donde se llevaron joyas, documentos importantes y pasaportes de sus hijas. Los cinco hijos de Wanda, que estaban al cuidado de su abuela, se encerraron en un baño mientras ocurría el robo.
La situación se complejiza con las versiones cruzadas: Wanda asegura que el robo ocurrió y que hay una denuncia policial, mientras que Mauro Icardi desliza la posibilidad de que sea un montaje. La principal preocupación de Wanda son los pasaportes de las niñas, ya que necesitan la firma de ambos padres para poder regresar a Argentina, y se especula que Icardi podría estar reteniendo su consentimiento.
Se mencionó que la casa es muy grande y que los ladrones parecían saber a dónde ir, yendo directamente al dormitorio principal. A pesar de la angustia de los niños, no se reportaron golpes ni heridos. El caso se encuentra en medio de un litigio internacional por la tenencia y restitución de las menores.