El programa de cocina abordó la preparación de la provoleta, discutiendo las mejores técnicas y utensilios para su cocción. Se recomendó el uso de planchas o sartenes de hierro, e incluso la plancha canalada, para obtener un dorado perfecto y una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro.
Se enfatizó la importancia de la calidad del queso, sugiriendo que debe tener un color amarillo intenso y que es preferible comprarlo a productores especializados. Para evitar que la provoleta se derrita y se chorree en la parrilla, se aconsejó dejarla "orear" en la heladera sobre una rejilla durante uno o dos días antes de cocinarla, lo que ayuda a formar una costra más firme.
Además, se compartieron trucos como el uso de maicena o harina para rebozarla, y se advirtió sobre el fuego demasiado alto que puede quemarla por fuera y dejarla cruda por dentro. La discusión incluyó la comparación de diferentes métodos de cocción, desde la parrilla hasta el horno, y la importancia de servirla caliente para disfrutarla en su punto óptimo.