La conversación sobre la provoleta continuó con anécdotas y consejos. Se mencionó que el fuego debe ser moderado para evitar que se queme por fuera y quede cruda por dentro, y que la práctica hace al maestro en su preparación.
Se debatió sobre métodos menos convencionales, como la preparación en microondas, a lo que los panelistas reaccionaron con sorpresa, argumentando que se pierde el dorado y la crocancia deseada. Se reafirmó que la provoleta ideal debe ser dorada por fuera y "chiclosa" por dentro, características que se logran con métodos de cocción tradicionales como la parrilla o la sartén.