El pastor Cinalli enfatiza que tenemos una vida para prepararnos para la eternidad y que no existe una segunda oportunidad después de la muerte para salvar el alma.
Subraya que la decisión sobre nuestro destino eterno (cielo o infierno) es personal y la tomamos en esta vida.
Anima a aprovechar el tiempo sabiamente y comenzar hoy mismo a prepararse para la eternidad, ya que la oportunidad es ahora.