Durante un segmento de oración, se insta a los espectadores a tener fe y creer en Jesús para la salvación propia y de sus familias, citando Hechos 16-31. Se anima a "reivindicar" y "romper el mal" sobre las vidas de las personas.
El pastor Jaime y el "ministro de Dios" dirigen una oración pidiendo la expulsión de todo mal, incluyendo enfermedades físicas y mentales como endometriosis, cáncer, dolor, problemas de vista, audición, circulación, secuelas de COVID o vacunas, hernias, depresión, pánico, esquizofrenia, demencia y Alzheimer.
Se realiza una oración de consagración de agua, ropa, fotos y documentos, pidiendo a Dios que bendiga a su pueblo, remueva enfermedades y dolores, y manifieste su justicia. Se concluye pidiendo paz, salud y bendición interior.