El consumo de alimentos en Argentina ha disminuido un 0,5% interanual en junio de 2026, mientras que el de bebidas ha aumentado, posiblemente influenciado por el Mundial.
Se observa una baja significativa del 8% en el consumo de lácteos, quesos y yogures, lo que podría indicar un cambio de hábitos alimenticios, como la reducción de comidas diarias para ahorrar.
Estos datos reflejan una tendencia preocupante de menor ingesta de alimentos básicos en los hogares argentinos.