Se debate la existencia de una supuesta campaña anti-Argentina y cuestionamientos xenófobos dirigidos al país. Se critica a extranjeros, particularmente españoles, por quejarse de la Argentina a pesar de recibir beneficios como turistas y estudiantes gratuitos, y por criticar al país tras obtener ganancias.
Se argumenta que Argentina no es un país racista ni xenófobo, ya que acoge a muchos extranjeros sin mayores requisitos. Se cuestiona la actitud de algunos artistas y figuras públicas que critican al país luego de haber recibido generosamente.