Se defiende enérgicamente a Argentina de las acusaciones de racismo y xenofobia, argumentando que es un país que acoge a inmigrantes y ofrece salud pública y educación gratuita a nivel universal.
Se compara la situación de Argentina con otros países que tienen muros y sistemas discriminatorios, y se resalta la abolición de la esclavitud en 1813 como un hito histórico.
Se cuestiona la credibilidad de quienes acusan a Argentina de racista, especialmente cuando provienen de países con un historial de discriminación más marcado. Se hace hincapié en que la salud y la educación son derechos garantizados por ley para todos, sin importar su nacionalidad.