Un hombre judío expresa su desacuerdo con la etiqueta de "país racista" para Argentina, argumentando que no existe antisemitismo, sino antisionismo. Señala que quienes generan estas campañas son "los ricos que dominan las redes y la economía mundial".
Otra persona consultada considera que la campaña anti-Argentina es una "vergüenza" y niega rotundamente que el pueblo argentino sea racista. A pesar de esto, reconoce que "algo de racismo hay en Argentina", aunque no cree que sea estructural.
Se menciona un diario británico que tituló "El fútbol uno, los delincuentes cero", lo que genera indignación. Se argumenta que los británicos y europeos en general tienen una visión negativa de los argentinos, a veces justificada por acciones propias, pero no en este caso.
Se descarta la idea de que Argentina sea un país racista, enfatizando la mezcla de razas y etnias. Se sugiere que las acusaciones de racismo son una proyección de problemas de otros países, como Estados Unidos, y que forman parte de una "campaña de desinformación y miedo".