Se expone la conexión entre ciertos periodistas y regímenes conflictivos, citando el caso de un periodista español que trabaja para Irán y tildó a Lionel Messi de "sionista". Esta acusación se relaciona con la narrativa de Irán y sus acciones terroristas pasadas en Argentina, como los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel.
Se cuestiona la pasividad de figuras políticas y medios ante estas declaraciones y se señala la tendencia de algunos países e individuos a alinearse con narrativas que generan conflicto, como la del "caldo" del conflicto en Medio Oriente. La mención de la felicitación del presidente de Turquía a Irán añade una capa más a esta compleja red de alianzas y tensiones internacionales.