El desamparo de los venezolanos tras el terremoto en La Guaira es palpable, con familias que se sintieron solas durante las primeras 72 horas críticas, ante la ausencia de dispositivos de emergencia gubernamentales.
La ayuda internacional llegó, pero las horas iniciales, cruciales para el rescate, se perdieron. Se destaca que los venezolanos tuvieron que recurrir a sus propios medios para intentar salvar vidas y encontrar a sus seres queridos. Este escenario será objeto de investigaciones periodísticas y legales, incluso en La Haya, por posible abandono colectivo o crimen de Estado.