Se denunció una "campaña anti-Argentina" orquestada por los medios de comunicación españoles y jugadores durante el Mundial.
Las declaraciones de Rodri a Messi ("ya está, queda todo acá, listo, vamos para adelante") y la frase de Messi "olvidémonos de todo" se interpretaron como intentos de gestionar el enojo y la presión.
Se enfatizó la importancia de enfocarse y olvidar las críticas, especialmente cuando el equipo está bajo presión o experimenta fatiga.