A pesar de los anuncios gubernamentales sobre la llegada de inversiones y la aparición de "brotes verdes" por parte del viceministro Daza, las estadísticas oficiales y el análisis de periodistas económicos como Ezequiel Burgos (Clarín) muestran una realidad contrapuesta.
Las cifras indican que la inversión ha retrocedido durante cuatro trimestres consecutivos, y el consumo masivo presenta caídas significativas, desmintiendo la narrativa de recuperación económica que promueve el gobierno.
Se critica la desconexión entre las declaraciones oficiales y los datos concretos, señalando que el clima inversor sigue siendo "amarrete" y que las promesas de mejora económica no se reflejan en la actividad real del país.