Las devastadoras inundaciones en Chile han dejado un saldo de al menos tres muertos, 3.500 damnificados y más de 63.000 personas aisladas, afectando a 10 de las 16 regiones del país.
El presidente José Antonio Kast decretó estado de catástrofe para facilitar el despliegue de militares y la movilización de recursos de ayuda.
El norte chico ha sido la zona más afectada, con desbordes de ríos que han causado graves daños materiales y anegado localidades enteras.
Las intensas lluvias y vientos azotan al país, provocando varamientos de embarcaciones y registrando niveles de precipitación que superan ampliamente el promedio anual en algunas zonas.