Un fuerte temporal de lluvia y aludes ha azotado el sur de Chile, dejando un saldo de al menos 13 muertos y miles de personas aisladas. La catástrofe ha destruido numerosas viviendas y ha afectado a 10 regiones del país vecino.
El fenómeno, que no tuvo prácticamente aviso, se suma a una serie de eventos climáticos extremos que han afectado a nivel global, y que según las Naciones Unidas, se intensificarán debido al cambio climático y al fenómeno de El Niño.