La inflación y la pérdida de poder adquisitivo afectan significativamente a las familias argentinas, que ven cómo el dinero que cobran a principios de mes alcanza para cubrir cada vez menos bienes y servicios.
Esto lleva a un endeudamiento generalizado a través de tarjetas de crédito y billeteras virtuales, y a la búsqueda de un segundo empleo por parte de muchos trabajadores para complementar sus ingresos, ante salarios promedio que rondan los 900 mil pesos.
La cifra de desempleo oficial del 7,8% es cuestionada, ya que no reflejaría la realidad del mercado laboral, donde muchas personas que trabajan apenas una hora a la semana y buscan activamente empleo son consideradas ocupadas por el INDEC.