La situación económica en Argentina empuja a muchos a vivir endeudados. Laura y Hugo, dueños de un bazar, vieron caer sus ventas y recurrieron a préstamos, cayendo en una espiral de deudas con bancos y prestamistas. Los altos intereses y la imposibilidad de pagar las cuotas les han llevado a perder bienes como heladeras y televisores.
Desesperados, relatan la dificultad de generar ingresos suficientes para cubrir las deudas, llegando a tener más de 10 créditos simultáneos y debiendo 14 millones de pesos. La falta de acceso a créditos bancarios y los bajos salarios los obligan a recurrir a prestamistas informales, empeorando su situación.