Se recibieron mensajes de televidentes de distintas partes del país, reflejando la difícil situación económica generalizada.
Desde Salta, una agente de seguridad que trabaja 10 horas diarias cobra 900 mil pesos y señala que los impuestos son más caros que en Buenos Aires, sin poder llegar a fin de mes. Otro mensaje confirma que la mitad de los argentinos registrados cobran 900 mil pesos o menos.
Se critica la imposibilidad de conseguir un segundo empleo para mejorar los ingresos, dado el tiempo que insumen los traslados y la jornada laboral extendida. Se menciona que la producción ha caído y no hay posibilidades de horas extras, lo que agrava la situación.