La brecha entre los discursos oficiales sobre recuperación económica y la realidad de los argentinos se amplía, evidenciada por la caída del poder adquisitivo y la dificultad para llegar a fin de mes.
Testimonios recogidos en la calle reflejan la desesperación ante la falta de empleo, la precariedad laboral y la imposibilidad de cubrir necesidades básicas, desmintiendo la supuesta mejora económica anunciada por el gobierno.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, insiste en la existencia de "brotes verdes" y en que el equilibrio macroeconómico generará condiciones de mejora, pero los ciudadanos no perciben estos beneficios y critican la falta de empatía y la desconexión con la realidad.