Cuba enfrenta una severa crisis energética, con apagones que afectan al 70% de la isla y pueden durar hasta 22 horas diarias. La situación se agrava desde mediados de 2024 debido a un sistema obsoleto y el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos.
La Unión Eléctrica estima una afectación de 2.150 megavatios, previendo desconexiones para evitar apagones desordenados. Nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no funcionan por averías o falta de mantenimiento.
La dependencia de motores que usan diésel y fueloil se ve afectada por las sanciones estadounidenses, que impiden el acceso a estos combustibles desde enero. La falta de inversión y la antigüedad de las plantas agravan la crisis.