El economista Antonio Fratamico explica que la baja en el consumo de bienes esenciales se debe a un cambio hacia la compra de bienes durables. Ante la perspectiva de una economía más estable y con menor inflación, la gente proyecta a mediano y largo plazo.
Esto se traduce en la adquisición de electrodomésticos, maquinaria agrícola y vehículos, tanto para uso personal como para herramientas de trabajo. La priorización de estos bienes indica una mayor confianza en el futuro económico del país.