La situaci\u00f3n econ\u00f3mica argentina atraviesa una espiral descendente, marcada por la ca\u00edda del consumo y el aumento del endeudamiento. A pesar de una leve baja en la inflaci\u00f3n, los salarios no se recuperan, generando desaz\u00f3n en la poblaci\u00f3n.
El consumo interno, incluyendo el comercio electr\u00f3nico, se encuentra en declive total, tal como lo reflejan las estad\u00edsticas. La econom\u00eda est\u00e1 paralizada, con sectores como la industria, el comercio y la construcci\u00f3n, que generan la mayor parte del empleo, en picada.
Los sectores que muestran crecimiento, como la miner\u00eda, el agro y los servicios financieros, no son dadores de trabajo, empleando \u00fanicamente al 9% de la poblaci\u00f3n activa. Esto se traduce en un aumento del desempleo y la precariedad laboral.