Se generó un debate en torno a las teorías conspirativas sobre el resultado del último Mundial, donde algunos sugieren que la FIFA habría intervenido para evitar un bicampeón.
Los periodistas desestimaron estas ideas, argumentando que no hay pruebas y que se basan en especulaciones. Se mencionó la posibilidad de que estas teorías busquen atenuar el dolor de la derrota o generar visualizaciones.
Se analizaron jugadas específicas del partido contra España, como la anulación de un gol y la expulsión de Enzo Fernández, discutiendo si el arbitraje pudo haber sido influenciado.
Se hizo hincapié en la importancia de la veracidad y la credibilidad del plantel argentino, destacando que los jugadores y el cuerpo técnico saben la verdad de lo sucedido en la cancha.
Se cuestionó la credibilidad de las fuentes que alimentan estas teorías, sugiriendo que provienen de programas de streaming y no de información contrastada. Se enfatizó que si existieran pruebas contundentes, deberían presentarse ante la justicia o la FIFA.