Se analiza una arenga de Lionel Messi y Diego Martínez a la selección argentina antes de la final del Mundial contra España, en un contexto de pobre desempeño del equipo en el primer tiempo. Messi insta a jugar "para adelante" con personalidad, mientras que el cuerpo técnico busca motivar al equipo.
Surgen teorías conspirativas sobre un supuesto "entrega" del partido por parte de Argentina. Se menciona una posible sanción de la FIFA por mostrar la bandera de Malvinas, lo que habría llevado a una orden para no ganar la final. Se especula con que jugadores como Lisandro Martínez y Cuti Romero fueron señalados por mostrar la bandera, generando malestar en el equipo.
Estas teorías se nutren de audios y comentarios en redes sociales, incluso involucrando a figuras como Samuel Jackson. Sin embargo, se contrapone la versión de que los jugadores estaban unidos y festejando en los días previos. Se cuestiona la anulación de un gol a España, sugiriendo que si hubiera habido una orden para perder, ese gol no se habría anulado.
Se compara la situación con un incidente similar de Suiza en un Mundial anterior, donde la sanción fue económica. Se descarta la veracidad de las teorías conspirativas, atribuyéndolas a la desinformación en redes sociales y a la difusión de "fake news". Se destaca la unidad del equipo argentino y la improbabilidad de que se hayan dejado perder la final.