Se debate sobre las declaraciones de Tapia respecto a una supuesta "conspiración" y la reacción del equipo tras la derrota en la Copa del Mundo. Mientras algunos coinciden en que perder duele y que los rivales fueron mejores, otros critican la narrativa de Tapia, sugiriendo que no debería hablar en nombre de toda la selección y que debería dejar que Scaloni se exprese.
Se cuestiona la actitud de Tapia, comparándola con la de Scaloni, quien parece más aliviado y contento. Se menciona que Tapia podría estar preocupado, aunque algunos opinan que simplemente estaba cansado del vuelo y la jornada. La discusión gira en torno a la interpretación de las expresiones de Tapia y si estas reflejan una preocupación real o una estrategia comunicacional.