Se analiza la actuación arbitral en la final del Mundial, específicamente un gol anulado a España. Se cuestiona la razón de la anulación y se plantea que, si la FIFA hubiera querido perjudicar a Argentina, podría haberlo hecho de otras maneras, como no cobrando una falta inexistente.
Se menciona la expulsión de Enzo Fernández, cuestionando la justificación de la tarjeta roja. Se introduce una nueva teoría conspirativa sobre el FBI intentando detener a Claudio Chiqui Tapia en el estadio, la cual es desestimada por considerarse improbable y sin fundamento.