Chile se enfrenta a las devastadoras consecuencias de inundaciones y aluviones, que han dejado un saldo de al menos 13 muertos, 3.500 damnificados y miles de aislados en 10 de sus 16 regiones.
Expertos advierten que estos fenómenos son solo el inicio del fenómeno de El Niño, que también afecta a otras latitudes de América Latina y el Caribe.
El presidente chileno, José Antonio Kast, decretó estado de catástrofe para agilizar la ayuda y el despliegue de militares.
Las autoridades y meteorólogos alertan que la crisis podría agravarse, ya que el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil emitió alertas rojas por precipitaciones extremas, con riesgo de desbordamiento de ríos e inundaciones repentinas.